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¡En contra de la Unión Europea, por los Estados Socialistas Unidos de Europa!

Declaración del Partei für Soziale Gleichheit (Alemania) y el Socialist Equality Party (Reino Unido) sobre las Elecciones Europeas de 2014

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Publicado en su ingles original el 10 de enero de 2014

El Partei für Soziale Gleichheit (PSG) en Alemania y el Socialist Equality Party (SEP) en el Reino Unido están presentando candidatos para las elecciones europeas de mayo de 2014.

La resistencia a los dictados de austeridad de la Unión Europea (UE ), los ataques a los derechos democráticos y las guerra imperialista están creciendo en todas partes. Lo que falta es un partido que llama a las cosas por su nombre, desafíe directamente a la clase dominante y que proporcione la creciente oposición con una orientación socialista y claramente internacionalista. Nuestra campaña se centra en la construcción de tal partido, y la creación de secciones del Comité Internacional de la Cuarta Internacional por toda Europa.

Buscamos movilizar un movimiento político y social de masas de la clase obrera europea contra las grandes empresas, sus partidos y sus gobiernos. No somos partidarios de la reforma del capitalismo, sino su derrocamiento. Rechazamos la Unión Europea y todas sus instituciones antidemocráticas, incluyendo el Parlamento Europeo. Nos oponemos a toda forma de chovinismo antiinmigrante, el racismo y el nacionalismo, incluyendo el fomento del separatismo en Cataluña, el norte de Italia, Bélgica y Escocia que sólo siembra más divisiones entre los trabajadores en un momento en que la unidad contra el enemigo común es crucial.

Nuestro objetivo es el establecimiento de los Estados Unidos Socialistas de Europa. Sólo la formación de gobiernos de los trabajadores en todos los países y la unificación de Europa sobre una base socialista puede evitar la deriva de Europa hacia el nacionalismo y la guerra, y crear las condiciones para la utilización y el desarrollo de sus amplios recursos y fuerzas productivas en los intereses de la sociedad en su conjunto.

La crisis del capitalismo mundial

Las elecciones europeas de 2014 tienen lugar en medio de la crisis más profunda del capitalismo desde la víspera de la Segunda Guerra Mundial.

En las últimas décadas se han hecho enormes progresos en la tecnología, la producción y el comercio. El internet, los medios modernos de transporte y la producción transnacional han entrelazado de cerca la economía mundial y aumentado su capacidad productiva, pero en lugar de elevar el nivel de vida y el nivel cultural de los trabajadores, estos logros han llevado al enriquecimiento sin precedentes de una pequeña minoría.

El monopolio de la vida económica por una oligarquía financiera le da a la crisis del capitalismo moderno un carácter especialmente maligno. En otoño de 2008, los bancos y los fondos de inversión pusieron el sistema financiero mundial al borde de la ruina con su especulación criminal. Gobiernos que habían apoyado sus actividades respondían bombeando miles de millones en el sector financiero, con los bancos europeos recibiendo 1,6 billones de euros según la propia Comisión Europea. En realidad, se les ha puesta mucho más a disposición, y tan solo los bancos Británicos han recibido más de 1,1 billones de libras.

El precio lo está pagando los trabajadores europeos, ya que cada gobierno impone recortes salvajes en el empleo, los salarios y los servicios sociales básicos.

La nueva "Era de la Austeridad" es el producto de una contrarrevolución social dirigida a hundir en la miseria a millones, mientras se impone el gobierno sin trabas de los bancos y las grandes corporaciones que encuentra expresión política en las acciones dictatoriales de la "troika" - la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo.?

Esta política de empobrecimiento masivo deliberado confirma el carácter reaccionario de la Unión Europea. No representa la unidad de los pueblos europeos sino más bien la dictadura de los más poderosos intereses económicos y financieros sobre Europa. Constituye el marco en el que las potencias europeas organizan sus ataques contra la clase obrera, llevan a cabo sus conflictos, y planifican sus guerras en África, Oriente Medio y Asia Central. Por encima de todo, Alemania está usando el euro con el fin de fortalecer su dominio en Europa y dictar un curso destructivo de medidas de austeridad para los demás países. De esta manera, la propia UE está creando las fuerzas centrífugas que afirma superar.

En Portugal, Irlanda, España y Grecia, se presenta el futuro previsto para los trabajadores de toda Europa. Grecia ha visto un nivel de regresión económica y social sin precedentes, con una reducción de la media salarial del 40 por ciento, con uno de cada tres adultos y uno de cada dos jóvenes sin trabajo, y la destrucción de gran parte de la educación, la salud y la infraestructura. Como consecuencia cientos de miles de griegos se ven privados de cualquier fuente de ingresos o seguro de salud.

Ningún país europeo se ha librado de medidas similares. Frases como "consolidación presupuestaria" y "reformas del mercado laboral" se han convertido en sinónimos de un ataque incesante a los derechos y conquistas de los trabajadores.

En los próximos años, cerca de un tercio de la población de la Unión Europea, o 145 millones de personas, se enfrentan a una vida de pobreza debido a los programas de austeridad que ya se han saldado con una cuarta parte de los trabajadores europeos enfrentándose a la inestabilidad económica y la desesperación social. Pese a sus avances tecnológicos, el capitalismo no tiene nada que ofrecer a los jóvenes más que el desempleo, la pobreza y la guerra. Y para aquellos que todavía tienen un empleo, por lo general, reciben apenas una miseria o se ven obligados a llevar a cabo prácticas no remuneradas. Al mismo tiempo las escuelas, las universidades y los centros de formación están siendo privatizados, cerrados o sujetos a reducciones de gasto devastadores.

Grecia, Irlanda, Italia, Portugal, España y el Reino Unido se encuentran entre los países más desiguales del mundo. Uno de cada dos familias trabajadoras ha sido directamente afectado por la pérdida de puestos de trabajo o la reducción de horas de trabajo.

Incluso en la mayor economía de Europa, Alemania, uno de cada tres trabaja en condiciones precarias y los jóvenes rara vez encuentran un trabajo permanente. Un tercio de millón depende de los pagos de beneficios del estado y un millón de jubilados están empobrecidos. Uno de cada seis se encuentra en riesgo de pobreza, en gran parte debido a que los altos niveles de empleo ocultan el hecho de que casi una cuarta parte de la población (22 por ciento) y un tercio de los mayores de 15 y 24 años están sin un contrato a tiempo completo. Esto empeorará gracias a que los socialdemócratas se han unido a la coalición de la austeridad con la Democracia Cristiana de Angela Merkel.

En Francia, el aumento de los impuestos del gobierno del Partido Socialista, recortes de pensiones y las medidas de austeridad han hecho que sea el régimen más impopular de Francia desde la Segunda Guerra Mundial.

El destino de los inmigrantes y refugiados subraya el papel reaccionario de la Unión Europea. Desde 1990, 25.000 personas han perdido la vida tratando de llegar a Europa a través del Mediterráneo. Solamente en octubre de 2013, más del doble de personas murieron en un solo día cerca de la isla italiana de Lampedusa que el número total de muertes en el Muro de Berlín durante los 28 años de su existencia.

A los refugiados que son capaces de alcanzar el territorio europeo se les niega todos los derechos fundamentales, internándolos en centros de internamiento o explotados como esclavos. Lo mismo se aplica a los migrantes intraeuropeos que huyen de las consecuencias de las políticas de austeridad de la UE. Se ven obligados a trabajar por salarios de hambre o, como los romaníes, con sujeción a las campañas racistas patrocinados por el Estado.

Los partidos del sistema reaccionan ante la creciente oposición a sus políticas mediante el aumento de los poderes de los aparatos de seguridad del Estado, la intensificación de la vigilancia masiva, la destrucción de los derechos democráticos y alentando a los partidos de extrema derecha.

Gracias a las acciones valerosas de Julian Assange, Bradley Manning y Edward Snowden, los trabajadores y jóvenes europeos han sido alertados de los brutales crímenes de guerra y la existencia de un aparato estatal de vigilancia que se entromete en la vida de cada hombre, mujer y niño en el mundo. Dicho aparato no tiene nada que ver con la lucha contra el "terrorismo". Se trata de un mecanismo interno que facilita la brutal represión contra la oposición política y social.

El hedor de una dictadura de Estado policial es especialmente escalofriante, teniendo en cuenta que 2014 marca el centenario del estallido de la Primera Guerra Mundial; el inicio de los 30 años de la barbarie, en el curso de los cuales 100 millones de personas murieron de forma violenta en los campos de batalla y en el lluvia de bombas de dos guerras mundiales, las guerras civiles y en los campos de concentración de los nazis.

?Un siglo más tarde, ni un solo problema se ha resuelto desde entonces. Las crecientes tensiones internacionales, los conflictos sobre el comercio y las divisas, y las agresivas políticas imperialistas contra el Oriente Medio, Rusia y China dan la situación mundial un carácter cada vez más explosivo. Los EE.UU. despliega su maquinaria militar masiva con el fin de compensar su declive económico, y para desviar hacia fuera las explosivas tensiones sociales vividas en el país. Después de las guerras en Afganistán, Irak y Libia, Washington también se está volviendo contra China con el fin de asegurar su hegemonía mundial.

Las potencias europeas también se están lanzando a la lucha por las esferas de influencia, mercados y recursos. Desde la guerra de Irak, el Reino Unido ha demostrado una vez más ser el aliado más cercano de Washington, Francia está recayendo sobre sus antiguas colonias en África y el Oriente Medio, y Alemania, que, a raíz de los crímenes de los nazis se vio obligada a abstenerse de las operaciones militares internacionales, se está reafirmando a sí misma como una potencia mundial intercediendo en Europa del este y la antigua Unión Soviética. En estas circunstancias, una pequeña chispa volvería a ser suficiente, como lo fue en 1914 con el asesinato del archiduque Fernando en Sarajevo, para convertir un conflicto regional en una conflagración mundial.

La construcción de un nuevo partido de los trabajadores

Las políticas reaccionarias de la clase dominante están desatando indignación y oposición en todas partes, pero esta resistencia no encuentra ninguna expresión política.

Todos aquellos partidos que antes profesaban reformar el capitalismo en los intereses de los trabajadores se han convertido en los exponentes despiadados de la devastación social y el militarismo. En muchos países europeos, los líderes socialdemócratas encabezan gobiernos que han declarado la guerra a la clase obrera y son vistos con desprecio y odio.?

Lo mismo ocurre con los Verdes, que hoy en día sólo difieren de los partidos conservadores en asuntos sobre el estilo de vida.

Los sindicatos ya no son organizaciones de trabajadores, sino aparatos burocráticos privilegiados. Sus funcionarios se les pagan generosamente para intimidar y oprimir a los trabajadores. Hoy en día, todos los despidos, las reducciones salariales y el cierre de fábricas y oficinas llevan su firma, y cuando no pueden prevenir completamente las protestas y las huelgas, la burocracia se asegura de que no lleguen a ninguna parte. En Grecia, ha habido 35 huelgas generales contra la austeridad, y en todas las ocasiones los sindicatos han tratado de asegurar que sigan siendo ineficaces.

Un papel especialmente repugnante es llevado a cabo por aquellos que, como el Partido de la Izquierda en Alemania, el Front de Gauche en Francia y SYRIZA en Grecia, emplean frases de "izquierda" para engañar a la clase obrera, y al mismo tiempo defender el capitalismo y la UE. Donde quiera que entren en el gobierno, atacan a la clase obrera con el mismo vigor que los demás partidos burgueses. El Partido de la Izquierda alemán ha demostrado esto en muchos gobiernos estatales y locales. El presidente de SYRIZA , Alexis Tsipras , que dirige el Partido de la Izquierda Europea, aseguró este papel al viajar a Washington con el fin de asegurar a los líderes del imperialismo mundial que no tienen nada que temer de un gobierno de SYRIZA.

Numerosas organizaciones de la pseudoizquierda se encuentran dentro y alrededor de estos partidos, en los que tratan de darles un barniz progresista. Estos grupos, como SAV y Marx21 de Alemania, el Socialist Workers Party (el Partido Socialista de los Trabajadores), el Socialist Party (el Partido Socialista) y la Left Unity (la Unidad de la Izquierda) del Reino Unido, y el Nouveau Parti Anticapitaliste (el Nuevo Partido Anticapitalista) de Francia , representan capas más acomodadas de la clase media alta, y no a la clase trabajadora . Ellos ven en la crisis como una oportunidad para propiciar sus propias carreras y ganar puestos lucrativos en el gobierno, el aparato estatal y la burocracia sindical. Estas organizaciones se oponen vehementemente a una perspectiva revolucionaria, trabajando en estrecha colaboración con los órganos de seguridad del Estado en muchos países y desempeñando un papel clave en los ataques contra la clase obrera.

Las encuestas de opinión predicen que los partidos chovinistas de extrema derecha como el Frente Nacional en Francia y el Partido Independentista del Reino Unido (UKIP) harán considerables ganancias en las elecciones europeas. Estos partidos utilizan la defensa servil de la UE por los llamados partidos de "izquierda" para desviar la ira a la UE hacia vías reaccionarias.

Los acontecimientos en Egipto contienen lecciones vitales. Los levantamientos revolucionarios de masas llevaron al derrocamiento del dictador Hosni Mubarak, y más tarde a la Hermandad Musulmana. Sin embargo, la junta militar fue capaz de regresar al poder en gran parte porque los Socialistas Revolucionarios (RS) se opusieron a la construcción de un partido revolucionario de los trabajadores y se alió con las fuerzas más reaccionarias.

Un nuevo partido de los trabajadores sólo se puede construir en contra de los partidos burgueses corruptos y sus séquitos pseudoizquierdistas. El PSG y el SEP se diferencian de ellos en todos los sentidos. Nuestra fuerza es nuestro programa, nuestros principios y nuestra tradición ininterrumpida. Estamos en la continuidad de los grandes revolucionarios marxistas -Marx, Engels, Lenin , Trotsky y Rosa Luxemburgo.

Nuestro movimiento internacional, la Cuarta Internacional, tiene sus raíces en la lucha de la Oposición de Izquierda trotskista contra el estalinismo.

Stalin encabezo una burocracia privilegiada, que suprimió la democracia obrera, asesinó a los dirigentes bolcheviques de la Revolución de Octubre, y fue responsable de las mayores derrotas internacionales de la clase obrera. Resultó ser el sepulturero del primer Estado obrero establecido por la Revolución de Octubre de 1917. Su contrarrevolución alcanzó su punto culminante en 1991, con la disolución de la Unión Soviética, la reintroducción del capitalismo y el dominio de una oligarquía criminal.

Los esfuerzos del estalinismo para destruir la dirección marxista, la cultura socialista y la conciencia política de la clase obrera han sido esenciales para que la burguesía pueda enriquecerse enormemente sin desatar luchas revolucionarias por parte de las masas. Pero la resistencia está creciendo, y muchos, sobre todo los jóvenes trabajadores, ahora están buscando una nueva perspectiva y liderazgo.

Encontraran esto en el Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI), el movimiento trotskista mundial. Es el único que encarna las tradiciones históricas de la lucha de la Oposición de Izquierda y la IV Internacional para defender el programa y perspectiva de la revolución socialista mundial contra los crímenes del estalinismo. Es el único que ofrece una manera de avanzar sobre la base de una renovación del internacionalismo socialista y la construcción de nuevos y genuinos partidos socialistas - secciones del CICI - en toda Europa.

Hacemos un llamamiento a todos los lectores del World Socialist Web Site para apoyar nuestra campaña de forma práctica y económicamente, votar por nuestros candidatos, ponerse en contacto con el PSG y la SEP, y unirse a nuestro partido.

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