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¡Apoyemos a D'Artagnan Collier, candidato a la alcaldía de Detroit del Partido Socialista por la Igualdad!

¡Abajo con el interventor del estado! ¡Abajo con la dictadura de los banqueros en Detroit!

Por Partido Socialista por la Igualdad
22 Mayo 2013

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Esta declaración apareció en inglés el 19 de abril 2013

El Partido Socialista de la Igualdad (Socialist Equality Party, SEP) anuncia la candidatura de D'Artagnan Collier para la alcaldía de Detroit, Michigan en las elecciones primarias del 6 de Agosto. Para participar o saber más sobre la campaña, haga click aquí.

Collier, 44, es un obrero municipal que ha residido toda su vida en Detroit. Hijo de un trabajador de Chrysler; a los 16 años, en 1984, se hizo miembro de la Liga de los Trabajadores (Workers League), antecesora del Partido Socialista por la Igualdad. Ha dedicado toda su vida al movimiento socialista y participa en su dirección. A continuación publicamos el documento que anuncia su campaña.


Como el candidato del Partido Socialista de la Igualdad (SEP) por la alcaldía de Detroit, les pido a todos los trabajadores y jóvenes a que apoyen mi campaña como parte de una lucha para movilizar toda la clase trabajadora contra el interventor del estado y contra a la dictadura de los banqueros en Detroit.
Mi campaña se dedicará a organizar la enorme oposición que existe entre los obreros y jóvenes de Detroit contra los recortes de la educación y de servicios sociales, contra la destrucción de empleos, salarios y pensiones; construiremos un movimiento dirigido contra los banqueros y los políticos de los dos partidos del gran capital.

El gobernador republicano Rick Snyder y el tesorero demócrata Andy Dillon repudiaron los deseos del pueblo de Michigan y pusieron a Detroit bajo el control del interventor Kevyn Orr, agente de Wall Street. Según la Ley de Intervención por Emergencias, Orr tiene la autoridad de socavar pensiones, cortar sueldos y beneficios y vender compañías públicas, como el departamento de agua y el parque de Belle Isle a capitalistas privados.

El derecho de los residentes de la ciudad de vivir en barrios decentes, de buenas escuelas públicas, de la prevención de y protección contra incendios, y de otros servicios esenciales no cuenta para nada ante los ojos de la élite corporativa y financiera. El interventor persigue un sólo propósito: extraer todos los centavos posibles de los trabajadores y de los pobres para pagar los bonos municipales y satisfacer los pagos de interés y las ganancias de los dueños de papel crediticio, a los bancos y a los ricos tenedores de bonos.

Al mismo tiempo que se desmoronan partes de las ciudad, multimillonarios como Dan Gilbert, CEO de Quicken Loan, planean convertir al centro de Detroit en un lugar de entretenimiento para la gente rica.

¡Es tiempo de acabar con todo eso! ¡La clase trabajadora debe contraatacar! Para comenzar los obreros debemos construir organizaciones independientes y tener un programa político que defienda los intereses de los trabajadores, de los desempleados y de la juventud, no los de una minoría adinerada.
Detroit simboliza el fracaso del capitalismo. Después de extraer trillones de dólares de la labor de generaciones de trabajadores, las corporaciones y los bancos han dejado a la ciudad en ruinas. La porción más grande de las ganancias corporativas hoy no proviene de la manufactura y la producción; proviene de la estafa financiera, que incluye colmar a Detroit con aplastantes niveles de deuda.

En el quinto año desde el colapso de Wall Street, a los ricos les va mejor que nunca mientras que la clase trabajadora confronta las peores condiciones desde la gran depresión de 1929. En EE.UU. Grecia Chipre y los demás países, la clase trabajadora está siendo forzada a pagar por una crisis que no creó, mientras que aquellos que sí fueron responsables han sido recompensados con rescates financieros, recortes de impuestos y pagos multimillonarios.

La alternativa al capitalismo es el socialismo: la reorganización de la vida económica sobre la base de la necesidad social, no el lucro privado.
Éstas son las demandas de mi campaña:

*¡Echar al interventor! ¡Reemplazar al Consejo municipal con un Consejo Obrero! Si soy elegido, mi primera acción como alcalde de Detroit será despedir al interventor del estado y abolir la ley inconstitucional que permitió que lo nombraran.

Para eso es necesario organizar una ofensiva de toda la clase trabajadora contra el los existentes grupos políticos. El SEP propone la formación de comités democráticos de acción en todos los centros de trabajo, los vecindarios y escuelas que defiendan a la voluntad del pueblo. Un Consejo de Trabajadores debe reemplazar al Consejo Municipal y colocar el control de la ciudad en manos de los trabajadores -la amplia mayoría- y dedicar los recursos sociales y financieros no para los bancos sino para crear trabajos y servicios esenciales para todos los ciudadanos de Detroit.

*¡Por los derechos de los trabajadores, no el lucro de los ricos! Es una mentira que no haya dinero para la educación pública, la salud pública, los salarios decentes y la seguridad económica para los jubilados. La riqueza acumulada de tan sólo un puñado de multimillonarios en el estado es casi 75 veces más que todo el déficit presupuestario de Detroit. El gobierno de Obama ha entregado Trillones a los bancos. Ha destinado trillones para las guerras criminales en otros países

¡Repudiemos la deuda que a los bancos y a los tenedores de bonos! Para obtener los recursos necesarios para satisfacer las necesidades y asegurar los derechos básicos de la clase trabajadora, la vida económica y social debe ser radicalmente reestructurada. La clase obrera debe controlar toda la riqueza acumulada por los ricos, hurtada de la sociedad, debe ser reclamada, y los gigantescos bancos y empresas -incluyendo a las compañías automotrices- tomando decisiones en base a la democracia.

Demando un programa de empleos públicos que de trabajo decentes a los desempleados y que tenga con el objeto de reconstruir vecindarios, modernizar las escuelas, ampliar y modernizar lugares de recreo y culturales y reconstruir las industrias de la ciudad y la infraestructura social. Todos los bomberos despedidos, los trabajadores de tránsito y los trabajadores urbanos deben ser recontratados inmediatamente con los sueldos y beneficios que les correspondan.

*¡Romper con los dos partidos del gran capital y los sindicatos! Los trabajadores tienen que romper con los dos partidos burgueses, el Demócrata y el Republicano. Ellos son los dos partidos gemelos de los ricos. El Partido Demócrata y sus aliados corruptos controlado a Detroit durante décadas, son responsables de la destrucción de la ciudad de Detroit, que ha pasado de ser una de las más ricas en el país a lo que es hoy día.

En el nivel nacional, Obama -el candidato del "cambio"- dirige un ataque a la Seguridad Social y a Medicare, exigiendo que cientos de miles de millones de dólares sean recortados de esos importantísimos programas federales. La "reestructuración" de Obama de la industria automotriz estuvo basada en la imposición de salarios de hambre, la eliminación de decenas de miles de empleos y el recorte de beneficios. El resultado es que todos los nuevos empleados en la industria automotriz tienen un menor poder adquisitivo que el que tenían sus pares en el año1914.

Los sindicatos, políticamente mancornados al partido Demócrata, no son organizaciones obreras. Son organizaciones corporativas que reprimen a los trabajadores y garantizan la mano de obra barata a las grandes empresas.

El sindicato Automotriz (United Auto Workers, UAW), AFSCME, la Federación de Maestros de Detroit y otros sindicatos colaboran en los ataques contra los obreros. A la vez que se cortan los sueldos de los obreros, los salarios de los principales ejecutivos sindicales son más altos que nunca.
Los explotados trabajadores no pueden permanecer en el mismo partido político que sus explotadores. El SEP lucha por la construcción de un partido político de masas de la clase trabajadora, basada en un programa socialista.

*¡La cuestión esencial es la clase no la raza! ¡Por la unidad de todos los trabajadores! Todos los trabajadores en el área metropolitana de Detroit, por todo el país e internacionalmente confrontan las mismas condiciones y la misma lucha. La acusación que el nombramiento de Orr fue un intento de los blancos de Lansing (la capital de Michigan) para tomar posesión del Detroit negro (acusación que viene de líderes municipales y de charlatanes del Partido Demócrata como Jesse Jackson y Al Sharpton) tiene como objetivo dividir a la clase trabajadora y subordinarla al Partido Demócrata y a los grupos políticos que controlan a Detroit.
La cuestión esencial no tiene que ver con raza, sino con las clases.

Hago un llamado a todos los trabajadores y a la juventud -negra, blanca e inmigrante, desempleada y empleada, en Detroit y en los suburbios- a unirse en una lucha común para defender los derechos sociales de todo el pueblo trabajador.

¡Únete a la campaña! ¡Haz tuya la lucha por el socialismo! Los capitalistas consideran la devastación Detroit como un ejemplo que se debe seguir en ciudades por todo el país e internacionalmente.

Debemos hacer que Detroit se convierta, para los trabajadores de todo el mundo, el modelo de una contra-ofensiva de la clase trabajadora. Las grandes tradiciones de la lucha de clases en Detroit deben ser revividas en base a un nuevo programa político y en la lucha para una nueva forma de organización económica y social: el socialismo.

¡Trabajadores de Detroit, hagan que esta campaña sea su campaña! Si acuerdas con la necesidad de luchar contra el interventor y contra la dictadura financiera de Detroit, ponte en contacto con nosotros. ¡Apoya la campaña! ¡Organiza reuniones en tu área! ¡Distribuye nuestras declaraciones a tus colegas de trabajo y a tus vecinos!

Para participar o saber más sobre la campaña, haz click aquí.

Slogans: ¡Abajo con el interventor! ¡Acabar con la dictadura de los banqueros de Detroit! ¡Reemplazar al Consejo Municipal con un Consejo Obrero!

 



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