World Socialist Web Site www.wsws.org

WSWS : Español

Grupos de "izquierda" en España se aprovechan de la huelga general de un solo día para promover a la burocracia sindical

Por Alejandro López
04 Abril 2012

Utilice esta versión para imprimir | Email el autor

Este artículo apareció por primera vez en su inglés original en nuestra página web el 29 de marzo

Los dos sindicatos mayoritarios, la Unión General de Trabajadores (UGT), aliado con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y Comisiones Obreras (CC.OO), controlado por el Partido Comunista de España (PCE), llamaron hoy a una huelga general de un día contra la última reforma laboral.

La nueva legislación le permite a la patronal reducir los salarios y despedir a los trabajadores más fácilmente, facilita la expansión de empleos con salarios bajos, y limita los convenios colectivos a niveles nacional y regional. Desde que se anunciara la huelga general, los partidos pseudo izquierdistas se han valido del hecho como si fuera prueba de que los trabajadores pueden y deben depender de los sindicatos para oponerse a la contrarrevolución social que la clase gobernante despliega en España y en toda Europa.

Pero en realidad, CC.OO y UGT llamaron a la huelga de un día únicamente después de meses de negociaciones tripartitas entre sindicatos, el gobierno del Partido Popular (PP) y la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales). Después de que el Consejo de Ministros aprobara la legislación y la enviara al parlamento para que la ratificara, CC.OO y UGT continuaron rogándole al gobierno que eliminara los artículos más severos del paquete a la vez que organizaban manifestaciones simbólicas.

La misma farsa ocurrió un año y medio antes, en septiembre de 2010, cuando los sindicatos convocaron una huelga general de un día en contra de las leyes laborales del gobierno anterior, encabezado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Meses después, los sindicatos firmaron el "Gran Pacto Social", que incluía entre sus disposiciones, la extensión de la edad de las jubilaciones de 65 a 67 años desde el 2013.

Desde entonces, los burócratas sindicalistas han suprimido toda resistencia de los trabajadores a los ataques contra sus condiciones de vida. En diciembre, se perdieron 637.544 horas laborales debido a huelgas, lo que representa una caída del 68% desde el mismo mes del año pasado. En enero se perdieron 564.852 horas, o sea, una disminución en un 20.61% desde enero del año anterior.

Durante el transcurso de estos sucesos, el estalinista Partido Comunista de España (PCE); Izquierda Anticapitalista (IA); En Lucha (grupo hermano del Socialist Workers Party de Inglaterra); El Militante (ex sección de la Tendencia Internacional Marxista); y Clase Contra Clase (sección morenista en España), todos han actuado descaradamente para promover a los burócratas de los sindicatos.

El PCE tiene muchos militantes importantes en la dirigección de CC.OO, el cual él fundó en 1976. Un comunicado reciente revela exactamente como los sindicatos actúan como válvulas de seguridad para suprimir la rabia contenida de la clase trabajadora. Según el PCE, todo esfuerzo de los sindicatos para lograr un pacto negociado "chocaron contra un muro de cemento", y después, "la presión ciudadana de las bases sindicales aumentaron y el resultado ha sido el anuncio de la Huelga General."

Omite el hecho de que la reforma laboral ya era completamente vigente antes de que el Congreso la adoptara, puesto que el gobierno la había aprobado por Real Decreto-Ley. Durante el tiempo transcurrido entre la Ley y la aprobación del parlamento, los sindicatos han tratado de disipar la resistencia de la clase trabajadora con manifestaciones de fines de semana que terminaron con decenas de miles de obreros en las calles para exigir la retirada las reformas y no simplemente la modificación del proyecto de la Ley, tal y como lo habían pedido los sindicatos y el PCE.

Izquierda Anticapitalista (IA), del Secretariado Unificado pablista, declaró que consideraba la convocatoria a la huelga general como el "primer paso" de la clase trabajadora. Ha abogado por la formación de "comités y órganos de base", no como organizaciones verdaderamente independientes de la burocracia sindicalista, sino como grupos de presión a los sindicatos para poder "impulsarla [la huelga] con fuerza y garantizar que tras ella las direcciones sindicales no echen a perder sus resultados."
IA le insta a CC.OO. y a UGT "romper la estrategia sindical de buscar el Pacto Social y la concertación" con el gobierno y la patronal y les aconseja "recuperar la credibilidad pérdida entre sectores importantes de los trabajadores y mandar un mensaje de que ahora "se va en serio".

Según estos acólitos de la burocracia sindicalista, CC.OO. y UGT puede restaurar la credibilidad tendiendo "puentes al sindicalismo alternativo que con razón ha criticado su estrategia".

Esto es una referencia a los sindicatos más pequeños, tales como la Confederación General de Trabajo (CGT), el cual juega un papel político muy específico: atraer a los trabajadores desencantados con las federaciones sindicales mayoritarias por medio de una fraseología radical y militante. Si los sindicatos menores conservan alguna credibilidad, ello se debe en gran parte al papel de la pseudo izquierda en cubrir sus traiciones, como, por ejemplo, la cancelación en el último momento por la CGT de la huelga de cuatro días de duración en febrero que habían planeado los trabajadores del metro y los autobuses en Barcelona. (Ver en inglés "Unions call off strike by metro and bus workers in Barcelona").

El pequeño partido morenista Clase Contra Clase actúa como asesor a la CGT y otros sindicatos "de izquierda" y les ruega que organicen a "los sectores combativos". El grupo morenista declara que estos sindicatos han de jugar "un gran papel combativo en la Huelga General y dar pasos importantes para unificar a todos los trabajadores que están en contra de la política "negociadora" de Toxo y Méndez" (respectivamente dirigentes de CC.OO y UGT).

En Lucha, afiliado al partido Socialist Workers Party de Gran Bretaña, es todavía más explícito en su apoyo a la burocracia sindicalista. Declara de manera insípida que "es muy posible que un sólo día de huelga general no será suficiente para parar la Reforma Laboral." ¡Cómo si los sindicatos no lo supieran! Más bien, sigue la declaración, "[l]a lucha sostenida y en muchos casos victoriosa de la clase trabajadora griega nos tiene que servir de ejemplo."

¿De qué casos victoriosos hablan? Más de un tercio de la población griega ahora vive por debajo del umbral de pobreza. El 21% de los trabajadores griegos se encuentra desempleado y casi medio millón han tenido que emigrar. El país lo domina un gobierno que nadie ha elegido y que funciona como títere del capital financiero europeo e internacional.

Esta es la hoja de balance gracias a que los sindicatos rehusaron tumbar, primero, al gobierno de PASOK, y ahora, a la coalición compuesta por el PASOK, la Nueva Democracia (conservadora) y LAOS (fascista); coalición impuesta por órdenes de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

El Militante, que en otros tiempos fue la sección de la Tendencia Internacional Marxista, también pinta la larga lista de pactos y convenios entre el gobierno y los "sindicatos de clase" (CC.OO y UGT) como si hubieran sido totalmente resultado de una "estrategia equivocada". Promete que "exigiremos que el 29 de marzo tenga continuidad y no descarrile en un proceso de negociación con el Gobierno del PP."

Los trabajadores no deben dejarse engañar por las huelgas de un día. Éstas no pueden ponerle freno a los ataques de la clase dominante, y los trabajadores tampoco pueden depender de los sindicatos para llevar a cabo la lucha de clases. La fraternidad de la ex izquierda sólo se inquieta por prevenir que los trabajadores y la juventud aprendan las lecciones de las dolorosas experiencias en España e internacionales y que emprendan su lucha por el único camino viable: la rebelión contra estas organizaciones moribundas y el establecimiento de un movimiento político de masas para luchar por el poder de clase trabajadora y el socialismo.

 



Copyright 1998-2012
World Socialist Web Site
All rights reserved