EN INGLES
Visite el sitio inglés
actualizado a diario
pulsando:
www.wsws.org

Análisis Actuales
Sobre el WSWS
Sobre el CICI

 

WSWS : Español

El gobierno español utiliza la tragedia de los naúfragos africanos para endurecer la política contra los inmigrantes

Por Paul Stuart
15 Agosto 2008

Utilice esta versión para imprimir | Envíe esta conexión por el email | Email el autor

Este artículo apareció en nuestro sitio en su inglés original el 22 de Julio de 2008.

Una vez más, la atención del público español se ha enfocado en las horribles imágenes de barcas que derivan desde África a sus costas, repletas con los cuerpos de trabajadores emigrantes traumatizados y agotados yaciendo inmóviles entre los muertos. Se calcula que,en los últimos años, hasta 3.000 emigrantes han fallecido en camino a España. Pero este año, Francisco Vicente, jefe de la Cruz Roja en el puerto español de Almería, declaró, « Esto es lo peor que jamás haya visto en cinco años ”.

Al principio de este mes, una barca con 33 supervivientes, que habían partido de Marruecos una semana antes, fue descubierta cerca de Almería. Después que el motor dejara de funcionar, quince personas murieron de sed y hambre, incluyendo nueve niños pequeños cuyos cuerpos putrefactos habian sido lanzados por la borda. Una madre angustiada, que había perdido dos hijos en el viaje, preguntaba reiteradamente a los trabajadores de la Cruz Roja, “¿Dónde están mis niños?”

A los pocos días hubo informes de que otros catorce africanos habían caído por la borda después de que su barcaza se volcara cerca de Motril, en Andalucía. Veintitrés personas fueron rescatadas y todos, con la excepción de dos, serán deportados una vez que se conozcan sus identidades. Uno de los supervivientes a los que se les permitió quedarse por el momento, perdió a su esposa, a su hijo de tres años y a un hermano. La otra persona es una mujer embarazada.

Según informaciones posteriores, otra barcaza con 59 trabajadores emigrantes a bordo fue interceptada cerca de las costas de las Islas Canarias después de haber partido de Guinea-Bissau y haber estado a la deriva en el Oceano Atlántico durante dos semanas. Cuatro de ellos habían muerto y otros dos murieron luego en un hospital español. Se cree que otros diez murieron en el camino y que fueron lanzados por la borda.

Situaciones parecidas ocurren en la costa italiana de Lampedusa, la isla más al sur de Italia, cuya costa está a solo 120 km de la costa africana.

Angel Madero, presidente del grupo español de apoyo a los refugiados, ACOGE, responsabiliza de las muertes a los sucesivos gobiernos españoles : «Invierten millones en sistemas de seguridad y los mecanismos de entrada legal se hacen mas difíciles. La necesidad obliga[a los inmigrantes] a que decidan seguir viniendo y en consecuencia toman rutas más peligrosas ”.

Los emigrantes solían viajar unos pocos kilómetros desde Marruecos, a través del Estrecho de Gibraltar, hasta llegar a España, pero debido a las patrullas cada vez más tecnológicamente sofisticadas, los traficantes de personas han trasladado sus actividades más al oeste, forzando así a los inmigrantes a dar viajes cada vez más largos y peligrosos, adentrándose en el Océano Atlántico desde el África occidental.

La ola de revulsión que ha sacudido al país después de las recientes tragedias fue tan grande que incluso el alcalde del Partido Popular (PP) de Motril, Carlos Rojas, quien es notoriamente anti-inmigrante, se vio obligado a declarar un día de luto por los 14 africanos muertos. El Presidente José Luis Zapatero, del partido en el gobierno, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), añadió que la siniestrada barcaza «debería de estar grabada en la mente de cada uno de nosotros ”.

Estas muestras de compasión tienen un objetivo : ocultar las mortales consecuencias de la política anti inmigrante que los sucesivos gobiernos han llevado a cabo.

La mayoría de los llevados a tierra ahora se encuentran detenidos en centros de detención donde permanecen hasta cuarenta días antes de ser deportados. Pero Zapatero quiere extender este período hasta los sesenta días para asegurar la deportació de la mayoría de los detenidos.

Las condiciones dentro de los centros de detención son atroces. El periódico pro PSOE, El País, informó que «Los detenidos y antiguos detenidos en el CIE de Carabanchel, Madrid, y sus familias, cuentan historias parecidas que no son agradables. En las filas que forman fuera del centro, uno puede escuchar quejas en varias lenguas y acentos sobre la falta de comida y cuidados médicos, la suciedad y el frío, todo ello denegado por el Ministerio del Interior”.

Human Rights Watch informó en junio acerca del trato a los niños inmigrantes no acompañados que llegan a las Islas Canarias: «Aunque ha habido algunas mejoras... las deficiencias sistemáticas de estos centro permanecen sin cambio y deben ser resueltas inmediatamente. Desde septiembre 2007 ha habido varios informes periodísticos sobre serios incidentes en estos centros. Estos incluyen el incendio en el centro de emergencia de Tugueste que resultó en la hospitalización de dos niños, una pelea a gran escala en el centro de La Esperanza que implicó a 200 niños, una rebelión violenta en La Esperanza sobre la calidad de la comida, y la avería en el acueducto de agua corriente en el centro de La Esperanza durante cuatro días ”.

El gobierno del PSOE ha rehusado actuar con seriedad ante dichos informes y el diputado del Partido Popular Europeo, Agustín Díaz de Mera, tomó la decision de defender los centros, afirmando que estaban « relativamente bien. Podrían estar más o menos llenos, pero honestamente...son aceptables ”.

A los emigrantes que se les permite permanecer sufren no sólo largos períodos de encarcelamiento, sino el síndrome de Ulises, condición psicológica que los expertos médicos relacionados con el tratamiento de emigrantes traumatizados por sus terribles experiencias han identificado. La mayoría de los médicos civiles, sin embargo, diagnostican erróneamente esta condición y recomiendan antidepresivos que han resultado en serios trastornos psicológicos. Con tan sólo proveer a los emigrantes una asistencia humanitaria básica, tal como abogado, alojamiento, la posibilidad de buenos empleos y el tratamiento psicológico adecuado, resulta en un mejoramiento significativo de sus situaciones.

Aunque muchos profesionales trabajan duro para comprender esta situación y ofrecer tratamiento adecuado, la reacción del gobierno, según informaba el Deutsche Welle (11 de julio), ha sido la de no crear un santuario seguro, sino reforzar la política anti inmigrante junto con exhortamientos para « ayudar a África ”.

«Debemos endurecer nuestros controles una vez más... Estamos en una situación alarmante. O bien ayudamos a África, o bien ayudamos a luchar contra la pobreza y la desesperación, o nuestro futuro como región de bienestar y progreso puede llegar a ser cuestionado ”, dijo un portavoz del gobierno.

Como parte de los Objetivos del Milenio para el Desarrollo de las Naciones Unidas, Zapatero le instó a los estados miembros de la Unión Europea a que donaran el 0,7 por ciento de sus ingresos para ayudar a África, al igual que ha hecho España. Explicó, «En tanto la gente esté desesperada y no pueda alimentar a sus hijos tratarán de llegar a Europa...Es inaceptable que según aumenta la extrema pobreza descienda la ayuda al desarrollo... El Occidente tiene los recursos y la capacidad de hacer desaparecer la extrema pobreza ”.

Detrás de estas súplicas a la asistencia humanitaria normalmente se encuentra la campaña de los gobiernos para expandir sus esferas de influencia y asegurar recursos vitales. Esto es exactamente lo que motiva a Zapatero, quien busca la protección y expansión de los intereses mercantiles españoles en el norte de África.

Según afirmó la organización humanitaria Oxfam en un reciente informe sobre el “Plan África” del gobierno español en 2007: “Uno se pregunta si el asunto es dibujar un plan de España para África o un plan de España en África.”

Y continúa : «El uso de la ayuda al desarrollo como moneda de cambio para obligar a los gobiernos africanos a levantar muros, endurecer sus controles de inmigración o aceptar repatriaciones de los emigrantes es una perversión de la cooperación para el desarrollo y es inaceptable”.

Zapatero se ha opuesto a la crítica de la Directiva de Retorno, que la Unión Europea aprobara en Junio y la cual pone en común reglas para la expulsión de los trabajadores indocumentados. Entre otras medidas reaccionarias, la directiva extiende el período durante el cual un emigrante indocumentado puede ser detenido hasta 18 meses antes de la deportación.

El País señaló que «permitir que los inmigrantes sin documentos sean detenidos hasta 18 meses supone un techo para algunos países, que previamente no tenían límites, pero también significa abrir la puerta para otros como España, para endurecer sus leyes en el futuro. Este es un aspecto de España que pocos preveen cuando sueñan con escapar de sus penosas condiciones ”.

Un editorial del Inter-Movement Committee for Evacuees [Comité para los Refugiados] describió como la directiva significará el tiempo de detención deslizándose “poco a poco” hacia “la lógica de la reclusión, transformando estos centros en campos de concentración ”.

Zapatero comentó acerca de este ataque fundamental a los derechos democráticos de los emigrantes : “Uno puede estar o no de acuerdo, pero lo que no se puede decir es que va en contra de los derechos humanos”, añadiendo que la directiva era un “avance progresista ”.

Zapatero está promoviendo el — y apoderándose del — liderazgo de la militarizada Agencia Europea para el Control de las Fronteras ( FRONTEX), la cual está equipada con sistemas de espionaje, incluyendo satélites y aviones sin piloto para monitorizar los movimientos de los inmigrantes y hacer intervenir a los Equipos de Intervención Rápida en las Fronteras para arrestarlos.

Zapatero ha girado agresivamente contra los inmigrantes, pero no hace mucho, en el 2005, que su gobierno legalizó a 800,000 trabajadores indocumentados; medida que fue duramente criticada por líderes europeos. Muchos trabajadores inmigrantes y sus asociaciones ayudaron a situar al PSOE en el gobierno en 2004 y de nuevo en el 2008 en protesta contra el brutal tratamiento que habían recibido bajo el gobierno del PP de José María Aznar.

La filosofía de Zapatero en que « ser fuerte puede ser provechoso ” fue notada por El Economista (7 de julio), el cual explica como “los inmigrantes de España, la mayoría de los cuales llegaron en los últimos siete años, han aportado en gran porción al crecimiento económico. Ahora están empezando a perder sus empleos. Los inmigrantes suponen el 11 por ciento de la fuerza laboral; sin embargo, suponen la mitad de los nuevos parados. El gobierno está ofreciendo pagarles inmediatamente todo la subvención del subsidio de desempleo si regresan a sus países ”.

Y continúa : “Un plan para impedirles traer a los padres o hijos adultos puede desanimar a nuevos inmigrantes. Ambas medidas socorren a los votantes que opinan que la inmigración ha sido demasiado rápida. El Señor Zapatero ha descubierto un problema que muchos españoles enfrentan por primera vez al tener que competir por los escasos empleos que existen. Durante su segundo mandato pueden ponerse a prueba las relaciones inter raciales que hasta ahora han sido fáciles. Arreglar la economía sería la mejor reacción. Pero ponerse duros con los inmigrantes, más que promover reformas económicas poco populares, puede ser una manera más fácil de mantenerse la popularidad ”.

Regresar a la parte superior de la página



Copyright 1998-2012
World Socialist Web Site
All rights reserved